UNA ACLARACIÓN DE BIENVENIDA

Creo que es de recibo que la primera entrada de este blog sea para explicar el nombre del mismo. Llevo aproximadamente una década entrenando en gimnasios, y bastantes años más moviéndome en ellos, por lo que he probado diversas formas de entrenamiento y he visto como con el paso del tiempo unas iban dejando paso a las siguientes. Curiosamente cada nuevo modo de entrenar parece siempre ser el definitivo, pero siempre acaba siendo destronado por uno más innovador y efectivo. El deporte es una ciencia, o mejor dicho la suma de varias, y como tal avanza a una velocidad sorprendente, pero la pregunta es ¿hacia dónde?

Cada día desde mi puesto de trabajo veo a la gente entrenar más, entrenar mejor, pero ¿Cuál es el objetivo? La mayoría de entrenamientos están enfocados hacia perder peso, fortalecer la musculatura, aumentar el volumen de la misma, etc. Sin embargo los árboles nos impiden ver el bosque. Lo que todos, o casi todos, queremos cuando iniciamos la práctica de actividad física es sentirnos mejor en nuestro día a día, queremos perder peso para vernos mejor, mejorar nuestra forma para no perder el autobús porque al correr nuestras piernas no responden, fortalecer nuestra musculatura para que al coger las bolsas de la compra no nos duela la espalda, como digo, mejorar nuestra calidad de vida.

Y es por esto que después de muchos años de gimnasio, y asesorado por el gran Carlos Bernardos, mi forma de entrenar ha cambiado, ya no trabajo pecho, pierna, espalda o bíceps, simplemente tiro o empujo, pull or push.

En posteriores entradas de este blog veremos más en detalle como es este tipo de trabajo. En cualquier caso no quiero decir con esto que este sea el entrenamiento definitivo, ni mucho menos, simplemente a día de hoy y en base a mis objetivos es el que más me convence.

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